Como seres humanos crecemos y nos desarrollamos continuamente a través de y con los demás. De esta forma, incorporamos lo que consideramos bueno o deseable, haciéndolo parte de nosotros. Por el contrario, existe un mecanismo mediante el cual negamos aquello que consideramos negativo, que no es parte de nosotros.

De esta manera, nos resulta más fácil y menos doloroso ver aquello que no nos gusta en los demás. La terapia grupal favorece el crecimiento de las personas pues a través del trabajo de grupo se pretende reflexionar y aprender sobre diversas ópticas la manera y la forma de enfrentar los conflictos.

  1. Los conflictos pueden ser relativos a cualquier etapa de la vida: adolescencia, adultez, madurez y vejez. Con las consiguientes roles y funciones que desempeñamos en las diversas etapas, para ello se conforman grupos con características de edad, ocupación y estado civil similares en donde los grupos se orienten hacia la reflexión, análisis y discusión de diversos conflictos que preocupen a sus integrantes.

La finalidad del trabajo es encontrar una mejor y mayor actuación en los diversos escenarios que como seres sociales estamos comprometidos a explorar. El proceso de crecimiento contempla lo personal/social contribuyendo a desarrollar individuos que vivan conforme a sus valores en una responsabilidad y expansión ética que beneficie a la colectividad.

Recuerda que todos los seres humanos pertenecemos a grupos, iniciando con la familia. Los grupos nos dan sentido de pertenencia y conforman nuestra personalidad.

El número de personas que integran el grupo deberá de ser de tres y la duración de la sesión será de hora y media, si te interesa puedes solicitar el servicio al teléfono indicado y estar en una lista de espera a efecto de que haya lugar en el grupo, o bien, se cree algún espacio especialmente diseñado para ti.